En tiempos del rey
Felipe IV de España la moda en los escotes de los vestidos femeninos llegaba a mostrar la aureola del pezón, pero una ley de 1639 lo prohibió: "...salvo para las mujeres que públicamente se ganaran la vida con sus cuerpos". El resto de las mujeres vestían saya, camisa y pañoleta sobre los hombros y la cabeza y las damas vestidos muy ajustados, con el talle comprimido por un corsé y de cintura para abajo con falda sobre una especie de jaula de alambre, llamada 'guardainfante'.







