
Cuando el adulterio es el asunto a tratar las mujeres tienen las de perder, pero no siempre ha sido así, aunque hay que remontarse mucho tiempo atrás, hasta Esparta.
En la antigua Esparta el adulterio, si era provocado por la mujer tenía un supuesto en el que estaba permitido. El caso en cuestión es que el "amante" fuera siempre de mayor estatura y musculatura que el marido engañado. De esa forma el marido no podía ni física ni jurídicamente atacar a su mujer, a la que se permitía tener relaciones con su nuevo y robusto hombre.
En la misma antigua Esparta si eras hombre, bajito o alto, pero mayor de 30 años y no casado no solo cargabas con "el qué dirán" sino que eras castigado con el destierro..... y la soltería para siempre!




Twitter
Myspace
Mister Wong
Del.icio.us
Slashdot
Furl
Yahoo
Technorati
Folkd
Spurl
Googlize this
Blinklist
Facebook
Wikio
Meneame
