Aunque asociamos la palabra "pizza" a los italianos, las primeras las cocinaron los antiguos egipcios tras descubrir la levadura, con la que cocinaban una torta redonda, con la forma y el color del sol.
Con los años, los panaderos napolitanos de los siglos XVIII y XIX comenzaron a trabajar la picea, un pan plano y redondo condimentado con aceite o manteca y especias al que añadieron el tomate en cuanto éste fue traído de América por los conquistadores, (la primera cosecha fue vendida en Nueva Orleans en 1812 y llegó años más tarde a Europa).







