
Desde hace siglos, se han utilizado diferentes productos como goma de mascar con el sano objetivo de mantener una cierta higiene bucal. Hace 9.000 años en el norte de Europa se utilizaba una resina de abedul y, según parece, los mayas mascaban la savia del árbol manilkara zapota.
Fue el general y presidente mexicano Antonio López de Santa Anna quien, durante su exilio en Nueva York, ayudó al inventor Thomas Admas a crear el moderno chicle. El mexicano conocía las propiedades de la manilkara zapota, y pusieron en marcha una fábrica para desarrollar una goma con el fin de hacer juguetes y llantas de bicicleta.
Adams y Santa Anna llevaron hasta Nueva York una tonelada de la resina desde México, pero finalmente la goma que crearon resultó demasiado blanda para el propósito que se habían marcado. Adams se metió un poco de la goma que habían fabricado en la boca y le agradó la consistencia que tenía al mascar. Decidieron añadirle sabor a aquel producto y en 1869 patentaron la goma de mascar que comenzaron a comercializar bajo la marca Adams New York Chewing Gum, curiosamente se comenzó vendiendo en farmacias
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2010-07-27 00:31:55 | Gabriel Góngora - Para ampliar el articulo...En la Peninsula de Yucatan especificamente en Q.Roo m fue deon florecio la industria del chicle, tomando del arbol de Zapote, todavia hoy en la zona de Playa del Carmen, Puerto Morelos y Tulum (Riviera Maya existen miles arboles de zapote que conservan las marcas hechas por los machetes en forma de cruz para que la resina de los arboles fuera procesada sin cortarlos.
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2010-08-16 17:19:50 | julio LealNO es para menos la reaccion de Adams de masticarse el producto de su invento fracasado y como era amargo le agrero dulce. Je...Je...Je....
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2011-05-31 21:51:48 | juancito. - NO ERA MEJOR PONER ESTO? MAS CORTITOO :OLa afición por mascar cosas nos viene de lejos: los griegos ya le sacaban el jugo a las plantas, así que el chicle parecía predestinado a aparecer con el tiempo. Su desarrollo industrial comenzó en EEUU a finales del siglo XIX, cuando el general Antonio López de Santa Anna, vencedor de la batalla de El Álamo, ofreció un tonelada de resina de caucho a un antiguo fotógrafo, Mr. Adams. Pretendió usarlo para fabricar neumáticos, pero fracasó. Hasta que un día vio a una niña masticar parafina. Adams mezcló resina con parafina y obtuvo como resultado un producto masticable con el que podían hacerse, además, globos. Eso sí, era insípido. Hubo que esperar a 1880 para que la menta se le incorporara como sabor. Mejor asi :D






