Una pequeña aportación, por si alguno pudiera llegar a pensar que Magallanes dio la vuelta al mundo: de la flota de Magallanes (portugués a la sazón al servicio de España para aquella expedición) no sólo quedó un único barco sino que el propio Magallanes murió a mitad de camino en Filipinas. Quien asumió el mando y, tras muchas penurias, volvió in extremis al frente de un pequeño grupo de marinos fue Juan Sebastián Elcano, natural de la pequeña localidad guipuzcoana de Guetaria. Desde entonces, el apellido de Elcano figura en la pequeña iglesia pesquera de la localidad con el título "primus circundedisti me".