
Héroe de la resistencia celta a La Invasión anglosajona, el rey Arturo es el personaje que Inspira los más bellos relatos de los poetas medievales. Decenas de autores participan en la elaboración del ciclo arturiano. Sin embargo, el gran rey ¿es sólo un personaje de leyenda o realmente cortó algunas cabezas sajonas con su famosa espada Excalibur?
Los mitos artúricos surgieron a partir del siglo XII. Diversos poetas europeos, imbuidos en su saber oculto que aglutinaba desde la mitología céltica al devenir del Santo Grial, popularizaron las hazañas del reyezuelo a quien se le atribuyeron gestas en busca del Santo Grial. Tal fue la influencia de aquellos relatos que el Rey Arturo se convirtió en un personaje de leyenda, en un símbolo medieval, en el caballero por excelencia.
En realidad, poco, muy poco se sabe acerca del Rey Arturo. Real o legendario, parece que gobernó en Gran Bretaña en la primera mitad del siglo VI y que fue capaz de agrupar, tras la dominación romana, diversos reinos. A partir de ahí, la realidad se mezclaron la ficción desde antes de su nacimiento.
Aunque los eruditos debaten la veracidad del vínculo, por siglos la leyenda y la literatura han ligado el castillo inglés en ruinas de Tintagel, en la costa norte de Cornualles, Gran Bretaña, con el héroe romántico que conocemos como el rey Arturo. El año pasado los arqueólogos de la Universidad de Glasgow, Escocia, que excavaban el sitio por encargo de English Heritage, descubrieron un trozo de pizarra (abajo) con la siguiente inscripción del siglo VI: "Pater coliavificit Artognov o Arthnou, padre de un descendiente de Coll, ha mandado construir esto". Debido a la semejanza con el nombre Arturo, muchos han tomado el hallazgo como prueba contundente.







