Estas son ocho recetas de la medicina popular del Siglo VIII para el mal de riñones y piedras:
- Toma piedrecillas que se hallan en los higadillos de las palomas, hazlas polvos y con partes iguales de flor de sauco y canela también en polvos, mézclalo y darás un dracma en vino blanco. Y dicen que se han curado muchos.
- Toma hojas tiernas de encina y destílalas por alambique, y de este agua darás seis onzas con tres o cuatro gotas de espíritu de ortriolo y al punto se soltará la orina.
Suspensión de orina:
- Toma del excremento del caballo dos onzas, súmelo en vino tibio y colado, dalo a beber. Este remedio hace suspensiones de orina aunque sean por piedras.
- Toma la cantidad que quieras de las ternillas que dividen las piernas de las mieses, sécalas al horno reduciéndolas y pasándolas por tamiz, y los tres últimos días de luna vieja tomas el peso de una (símbolo intraducible) echándolos la noche anterior en infusión de vino blanco al amanecer en caldo y dos hojas después en caldo.
- Toma (símbolo intraducible) de grana de violetas purpúreas y con agua de verónica haz una emulsión y advierte que la grana ha de estar en polvos finos. Este remedio estuvo muchos años en secreto.
- Toma tres abejas secas, redúcelas a polvo y dalas en vino blanco. Este remedio lo tuvo oculto un príncipe como secreto.
- Toma la piel de una carpa o tenca y tómala disuelta en vino blanco o colado. Este remedio cura infaliblemente y es probado.
- Toma una onza de linaza, ponla en infusión en una libra de agua sobre cenizas calientes. Toma un vaso por la mañana, otro al medio día y otro por la noche. Este remedio está probado por un gran príncipe.







