Bernard Shaw, escritor irlandés, ganador del
Premio Nobel de literatura en 1925 y del Óscar en 1938, estaba enemistado con Winston Churchill. Prueba de ello fue el día que, antes del estreno de una de sus obras, Shaw le envió unas entradas a modo de invitación a Churchill.
Junto con las entradas Churchill pudo encontrar una tarjeta que decía:
“Le mando dos entradas para el estreno. Venga con un amigo (si es que tiene alguno)”.
Churchill contestó:
"imposible asistir a la primera representación. Intentaré ir a la segunda (si es que tiene lugar)".







