Para ejercer la mendicidad en la época del rey
Carlos II el Hechizado, había que contar con una autorización oficial y llevar colgada al cuello una estampa de la Virgen.

Para ejercer la mendicidad en la época del rey
Carlos II el Hechizado, había que contar con una autorización oficial y llevar colgada al cuello una estampa de la Virgen.
