Muy jocoso el caso del hidriavión que probó Mataxás para las fuerzas militares griegas, después de volar media hora se dirigió al aeropuerto de Atenas, su ayudante que conocia sus despistes le advirtió, recuerde usted señor que está en un hidroavión y solo puede amerizar en el agua, dió un giro y se dirigió hacia el mar, una vez amerizado dijo al ayudante gracias por haberme advertido abrió la puerta y sató, como si estuviese en el aeropuerto de Atenas.. Increible pero cierto.